En la edición anterior, narramos como MOS Technology, en 1975, partió del diseño del microprocesador Motorola 6800 para desarrollar el 6502, uno de los procesadores más populares de la historia. También mencionábamos que, entre los primeros en adoptar los novedosos microprocesadores, se encontraban los aficionados a la electrónica. En 1976, uno de ellos, Steve Wozniak, diseñó y fabricó la Apple I, considerada la primera “home computer” con todas las de la ley, e iniciadora de una década dorada, que muchos recordamos con gran nostalgia y cariño.

En esta foto vemos a Steve Wozniak (a la izquierda) y a Steven Jobs mostrando orgullosos una Apple I. Se observa, a simple vista, su diseño sencillo y elegante, en el que se destaca el CPU 6502 (el chip de encapsulado blanco) abajo a la izquierda. Noten el logo de la empresa en la hebilla del cinturón de Woz :) (Click para agrandar)WOZ: EL GENIO REBELDE

Steve Wozniak, fundador de Apple junto con Steven Jobs, trabajaba para Hewlett-Packard diseñando calculadoras. Asiduo concurrente del Homebrew Computer Club, donde otros fanáticos de la electrónica intercambiaban ideas y conocimientos, comenzó plasmando sus diseños de computadoras en papel, ya que los primeros micros, como el 6800, eran demasiado caros. Pero cuando salió a la venta el MOS 6502, con un costo de apenas 20 dólares, Woz diseñó la placa madre de una computadora basada en el CPU 6502. Su contrato con HP lo obligaba a darle todos sus desarrollos a la empresa, así que Wozniak le ofreció a sus directivos su diseño de home computer. Uno de ellos rechazó el proyecto por considerarlo absurdo; sencillamente, la idea de que alguien quisiera tener una computadora en su casa le resultaba inconcebible. Otro le aconsejó que no perdiera el tiempo en quimeras y se concentrara en las calculadoras. Por consiguiente, a Woz le fue brindado el permiso para hacer con sus planos lo que deseara. Junto a su amigo Steven Jobs, que consiguió algo de fondos (cuenta una anécdota de veracidad algo incierta que, para obtener dinero para la empresa, Jobs vendió una camioneta de su tío que se utilizaba para reparto de manzanas; de allí provendría el nombre de la empresa) Wozniak fabricó en su garage el primer prototipo de Apple I, y la mostró funcionando en una reunión del H.C. Club en abril de 1976. Este primer prototipo incluía teclado y un primitivo gabinete de madera hecho a mano. Pero la Apple I salió a la venta como un simple motherboard, a un costo de 666.66 dólares. Pero no busquen motivaciones satánicas en el precio: ambos Steves habían fijado el precio del equipo en 500 dólares redondos, pero al agregar el comercio vendedor su comisión porcentual, ascendió a esa curiosa cifra. Pese a que el equipo (que carecía de gabinete, fuente de alimentación y teclado) estaba claramente dirigido al mercado de aficionados a la informática, se produjeron y vendieron 200 unidades, claro indicador de que había un mercado para este tipo de computadoras. Por cierto, de esas 200 unidades de Apple I, las 50 que todavía existen son piezas de colección muy buscadas y, hace unos años atrás, llegó a pagarse cincuenta mil dólares en una subasta por una de estas máquinas.

Primer prototipo de Apple I en su gabinete casero de madera, tal como fue presentado en el Homebrew Computer Club. Este equipo, que se comercializaba como kit, sin gabinete, teclado ni fuente de alimentación, hoy en día es una verdadera pieza de colección, muy buscado por coleccionistas y fanáticos de la marca de la manzanita. (Click para agrandar)CARACTERÍSTICAS TÉCNICAS DE LA APPLE I

La computadora desarrollada por Wozniak era sencilla y compleja a la vez. Su diseño era simple y elegante (apenas 30 chips) y basado en componentes económicos y fáciles de conseguir. Pero su complejidad yacía en las prestaciones únicas que ofrecía. Mientras que otros equipos de esa época, como el Altair 8800, contaban como único dispositivo de salida un puñado de LEDs, la Apple I podía conectarse directamente a una televisión común y operar en un modo de texto monocromático con una resolución de 24 líneas de texto con 40 columnas. Otras computadoras, mucho más costosas, al iniciarse debían cargar el sistema operativo desde lentos periféricos de almacenamiento (como cintas de papel perforado), lo que demoraba muchos minutos, mientras que la Apple I booteaba de ROM en apenas segundos. La velocidad de 1 Mhz del CPU 6502 dotaba de un buen rendimiento al equipo y, si bien los 4K de RAM que poseía de fábrica no sobraban, era fácilmente expandible a 8K mediante zócalos de memoria, o hasta 48K con tarjetas externas, aunque el costo de las mismas era muy elevado. Para ponerle el moño al paquete, el propietario de Byte Shop, el comercio que debía venderlas, insistió hasta convencer a Woz de que era necesario agregar al equipo una interfaz que permitiera grabar y recuperar programas desde cintas de audio convencionales (cassettes). El resultado final fue que, por apenas una fracción de lo que costaban otros equipos, apuntados al mercado corporativo, se podía tener en casa una computadora que, en muchas cosas, los superaba. Claro que todavía faltaba que un equipo pensado para el hogar viniera listo para enchufar y usar. Por eso, en 1977, se lanzó al mercado la Apple II, que, básicamente, era una Apple I mejorada con modo gráfico en colores, un primitivo chip de sonido, y se encontraba equipada con un muy buen teclado y un resistente gabinete plástico, sobre el cual se podían ubicar hasta dos disqueteras de 5 1/4 y el monitor, periféricos que, también, se ofrecían a un precio muy accesible. El éxito fue rotundo: se estima que se vendieron más de cinco millones de Apple II en sus distintas versiones.

El PET 2001 fue la primera computadora hecha por Commodore. Su bajo precio, facilidad de uso y su fabricación resistente la hizo muy popular en las aulas. Además, como este equipo fue de los primeros en traer el lenguaje BASIC en ROM, resultó una puerta de entrada al mundo de la programación para una gran cantidad de usuarios. (Click para agrandar)COMMODORE: COMPUTADORAS PARA LAS MASAS

El mismo año que debutó la Apple II sale a la venta la primera computadora de Commodore: la PET. CBM (Commodore Business Machines) fue fundada, en 1954, en Canadá, por el inmigrante polaco Jack Tramiel. La empresa apuntaba, inicialmente, a reparar máquinas de escribir y calcular. A medida que el equipamiento para oficinas de procedencia norteamericana comenzó a ser desplazado por máquinas de origen japonés, más baratas y eficientes, Tramiel fue reconvirtiendo su empresa primero en una fabricante de calculadoras electrónicas y, finalmente, en una compañía dedicada a los equipos informáticos, cuando, hacia 1975, Texas Instruments los barrió del mercado de las calculadoras, sacando a la venta equipos con precios más bajos que los costos de producción de las calculadoras de Commodore. Tramiel y su principal inversor, Irving Gould, tuvieron una idea que demostraría ser la salvación de la empresa. Se dedicarían a producir computadoras personales, pero, en lugar de comprar las partes a otras compañías, directamente incorporaron a las fabricantes. Particularmente relevante fue la adquisición de MOS Technology, fabricante del microprocesador 6502, cerebro de las primeras computadoras de Commodore. Tramiel puso como condición especial para concretar la compra de MOS que Chuck Peddle, ingeniero jefe de esta misma, pasara a ser empleado de Commodore. Peddle era nada menos que el diseñador del 6502, en el cual había aplicado muchos de los conceptos que aprendió en su paso por el equipo de ingenieros de Motorola, creador del 6800. Además, en 1975, Chuck había creado para MOS un kit de computadora experimental, el KIM-1 (Keyboard Input Monitor), que, en la práctica, era apenas un motherboard, como el Apple I, aunque de prestaciones más básicas, ya que su dispositivo de entrada era un teclado hexadecimal y su salida seis displays de siete segmentos, capaces de mostrar caracteres hexa. Cuando Commodore hubo adquirido a MOS, Peddle y Gould convencieron a Tramiel de que el mercado de las computadoras hogareñas era el futuro de la empresa. Al poco tiempo, sale a la venta la PET 2001, que, básicamente, era una KIM-1 de prestaciones mejoradas, pero la PET venía albergada en un indestructible gabinete de metal e incluía un robusto monitor monocromo, un lectograbador de cassettes y un sencillo teclado estilo calculadora, protegido para evitar derrames de líquidos. El equipo estaba claramente pensado para su utilización en escuelas, por eso su diseño ideado para soportar las adversidades de la manipulación infantil; sin embargo, los maestros terminaron siendo sus principales usuarios. Entre 1977 y 1982, se fabricaron y vendieron miles de PET, e incluso se produjeron diversos modelos, apuntados a distintos segmentos del mercado: el hogar, la empresa, las escuelas, las universidades y la investigación científica, cumpliendo, de este modo, con el lema de la empresa: “computers for the masses, not for the classes”. Su versión inicial, el modelo 2001, contaba con 4 u 8 KB de RAM, un chip de display que permitía un modo de texto monocromo de 40×25, lenguaje BASIC en ROM y, por supuesto, el CPU 6502 corriendo a 1 Mhz. Modelos posteriores incluyeron hasta 96 KB de RAM, teclados muy mejorados, unidades de disco flexible de 5 1/4 y display de 80×25.

La Commodore 64 es la computadora más vendida de todos los tiempos. Diseñada en apenas un puñado de días, se convirtió, sin dudas, en la computadora hogareña definitiva de su época. Se fabricaron y vendieron más de 20 millones de este modelo,  transformándose, posteriormente, en un objeto de culto. Todavía hoy es reverenciada por miles de fanáticos, que siguen usando sus juegos, aplicaciones e inclusive sus periféricos mediante emuladores para PC y compartiendo su pasión en diversos foros y sitios de la Web. (Click para agrandar)COMMODORE 64: LA MÁS VENDIDA DE TODOS LOS TIEMPOS

A principios de la década del 80, Tramiel se convenció de que, esta vez, no debían dejarse ganar de mano por los japoneses, como les había ocurrido décadas atrás. El futuro de la informática estaba en el hogar, y Commodore debía lanzar al mercado un equipo especialmente pensado para este fin. Robert Yannes, joven ingeniero proveniente de MOS, había diseñado un prototipo que presentó a Tramiel, quien lo consideró apropiado para los planes mencionados. Derivó el diseño a Robert Russell, responsable en gran parte del “sistema operativo” de la PET, y ambos crearon un equipo de acuerdo a las directivas de Tramiel, quien deseaba que este pudiera presentar gráficos en color conectado a un TV común, y que tuviera sonido, una interfaz de cartucho y un puerto para joystick compatible con el entonces exitosísimo Atari 2600. Tramiel pidió, también, que el equipo contara con 4K de RAM, por la sencilla razón de que, en ese momento, en Commodore había excedente de esos chips. En definitiva, la VIC-20 estaba preparada para reemplazar a una consola de videojuegos, sin dejar de ser, al mismo tiempo, una computadora completa y de características más que decentes para su época. Cuando salió al mercado, en 1981, su bajo precio en comparación con los equipos de la competencia (menos de 300 dólares) la convirtió en un suceso de ventas, siendo la primera computadora en superar el millón de unidades: se estima que fueron compradas por el público más de dos millones y medio. Pero lo mejor para Commodore todavía estaba por venir. Russel y Yannes, viendo el éxito del VIC-20, pronto convencieron a Tramiel de lanzar su sucesora: la VIC-30, muy mejorada en prestaciones, pero manteniendo su bajo precio. Tramiel aceptó, pero con la condición de que el nuevo equipo tuviera nada menos que unos inmensos 64K de memoria RAM. Semejante exigencia imponía un costo de producción importante (en aquel momento, 64K de RAM le significaban a Commodore 100 dólares), pero Tramiel quería otorgar esta ventaja decisiva al nuevo equipo sobre sus competidores, suponiendo (correctamente) además, que, para cuando el equipo ingresara en su fase final de producción, los costos de los chips de RAM habrían bajado notoriamente. Russell, Yannes y David Ziembicki trabajaron contra reloj, inclusive durante los feriados navideños, para terminar el nuevo equipo a tiempo para el CES (Consumer Electronics Show) de 1982. El trabajo duro, sin dudas, rindió sus frutos, ya que, durante el debut de la VIC-30 (rebautizada como Commodore 64 por el área de marketing de CBM), las prestaciones del equipo dejaron boquiabiertos a los ingenieros de la competencia, quienes no podían concebir que un equipo de esas características costara solamente 595 dólares. El secreto, como sabemos, yacía en que Commodore era dueña de los fabricantes de los componentes electrónicos de su nueva creación, llegando, de esta manera, a lograr un costo de fabricación de apenas 135 dólares por unidad. Además, si bien las prestaciones de los equipos de la competencia (Apple II, Atari 800, IBM PC) eran similares, la C64 tenía gráficos y sonido muy superiores; la evidencia definitiva de que esta computadora estaba directamente orientada al consumo hogareño fue que sus principales puntos de venta no fueron los comercios de computación y electrónica, sino las grandes cadenas de electrodomésticos y productos para el hogar. La combinación de todos estos factores, sumada a las posibilidades únicas de su CPU 6510 (un 6502 mejorado) y su hardware especializado de audio y video (los famosos chips VIC II y SID), transformaron a esta computadora en un equipo legendario, además de ser el modelo más vendido de todos los tiempos, con un total mayor a los 20 millones de unidades.

MIENTRAS TANTO, EN EL RESTO DEL MUNDO …

Otras empresas, como Atari, con sus modelos 400 y 800, o Texas Instruments, con el recordado TI/99 4-A, también participaron, con menos éxito, del mercado hogareño en la dorada década del 80. Sin embargo, la revolución informática en los hogares no estaba surgiendo únicamente en los Estados Unidos. En el próximo número, describiremos como, en Europa, empresas como Sinclair Research crearon computadoras hogareñas afamadas, como la Spectrum, y, en Japón, una alianza de los fabricantes de electrónicos más importantes, como Sony, Mitsubishi e Hitachi, dio a luz al estándar MSX, iniciador de una serie de equipos muy recordados en Latinoamérica. Hasta entonces.

Una configuración clásica de Apple II, con monitor y dos disqueteras. A diferencia de su antecesor, este equipo se vendía listo para enchufar y usar. Lo ideal era contar con dos unidades de disco flexible: en una se alojaba el floppy que contenía el sistema operativo, mientras que desde la otra se trabajaba con las aplicaciones y los documentos del usuario, lo que evitaba, de esta manera, el cambio constante de diskettes. (Click para agrandar)

Al igual que otras empresas pioneras en la historia de la informática, Commodore inicialmente se dedicaba a reparar máquinas para oficina. Luego, se concentró en el mercado de las calculadoras electrónicas, produciendo modelos como el que vemos en la foto. (Click para agrandar)

Junto con las computadoras hogareñas nacieron las publicaciones especializadas en formato digital. “CURSOR” fue una de las pioneras en difundirse de esta manera, entre 1978 y 1981. Dirigida a los usuarios de Commodore PET, cada edición consistía en un newsletter impreso con novedades y notas de interés, y un cassette que contenía algunos programas. Juegos, aplicaciones y prácticas de programación se ponían de esta forma a disposición de la comunidad, del mismo modo en que lo hacen las publicaciones actualmente con los CD-ROM o DVD. (Click para agrandar)

Aclaración: Este post fue publicado originalmente en la revista POWERUSR #48. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN EL CONSENTIMIENTO EXPRESO DEL AUTOR. SE PERMITE EL ENLACE O LINKEO A ESTE POST SIN NINGÚN TIPO DE RESTRICCIONES.