Historia de las Computadoras - Séptima Entrega: La Era de las Home Computers, parte II
11 April 2009
En nuestra última entrega comentamos el surgimiento de las primeras computadoras hogareñas, hecho que se concretó inicialmente en los Estados Unidos, de la mano de empresas como Apple, Commodore y Atari. Pero del otro lado del océano, en Europa, no quisieron quedarse atrás. En el Reino Unido, en donde ya tenían una importante tradición en desarrollo de equipamiento informático (recordemos al Colossus, clave durante la Segunda Guerra), varias empresas se dedicaron a fabricar computadoras hogareñas al comenzar la década del 80. Entre ellas, la más recordada, sin duda, es la fundada por un carismático inventor inglés: Sir Clive Sinclair.
Clive tuvo claros sus objetivos desde muy joven. A los 18 años, apenas terminado el colegio, desistió de ingresar a la universidad para dedicarse por cuenta propia a la fabricación y venta de kits de electrónica para hobbystas. Pero, en realidad, su primera ocupación consistió en escribir libros de electrónica de nivel introductorio para la editorial Bernard’s Publishing, llegando a publicar trece libros entre 1958 y 1963. En 1961, funda su propia empresa: Sinclair Radionics. En principio, realizó circuitos impresos para otras compañías, pero luego se concentró en la producción de radios transistorizadas portátiles. Más tarde, durante la década del 70, fabricó diversos tipos de equipamiento electrónico, principalmente radios, amplificadores de audio, calculadoras e instrumental científico. Entre los desarrollos de esta época cabe destacar el Microvision TV1A, un prototipo que, en su momento, fue considerado el primer televisor portátil de la historia, aunque nunca fue producido en masa debido a su elevado costo de fabricación. Lo curioso es que, mientras que algunos de los productos de Sinclair se convirtieron en notables éxitos de ventas, otros fueron desastres comerciales que le hicieron perder mucho dinero. Por esta razón, Sinclair Radionics fue dividida en varias empresas, las cuales fueron, incluso, cambiando de nombre a lo largo del tiempo. La empresa en la que concentró los desarrollos de instrumental científico, Sinclair Instrument, fue rebautizada “Science of Cambridge”, denominación bajo la cual, en 1978, lanzó al mercado el MK14, un kit para ensamblar basado en un innovador y económico CPU de la empresa National, el SC/MP. El MK14 era una microcomputadora de prestaciones muy básicas, con teclado hexa y display de 7 segmentos, similar al KIM-1 de Commodore. Debido a su buena recepción, Sinclair pronto pensó en lanzar a su sucesora, pero tenía al respecto una pretensión que probaría ser difícil de lograr: poner a la venta un equipo de prestaciones muy superiores, por menos de 100 libras de costo final. Ingenieros de Sinclair comenzaron a trabajar ese mismo año junto con el diseñador Mike Wakefield y el programador Basil Smith, pero el producto terminado -bautizado NewBrain-, aunque respondía a las expectativas técnicas de Sinclair, prácticamente duplicaba el costo que se había puesto como objetivo, ya que su valor de mercado fue calculado en alrededor de 200 libras. Por lo tanto, el desarrollo de la NewBrain fue vendido a Grundy Business Systems (quienes la comercializaron con poco éxito), Science of Cambridge pasó a llamarse Sinclair Research y el buen Clive se concentró en un nuevo equipo que cumpliera sus metas de precio: el ZX80.
LA FAMILIA ZX Y EL ÉXITO DE SINCLAIR
Sinclair pudo decir “misión cumplida” poco tiempo después: en 1980, sale al mercado el ZX80, a un precio de venta de 100 libras ya ensamblado, o de 80 libras en forma de kit. Diseñada por Jim Westwood, el jefe de ingenieros de Sinclair, la ZX80 contaba con el CPU Z80 funcionando a 3.5 Mhz, 4KB de ROM incluyendo el Sinclair BASIC, y apenas 1K de RAM. Almacenaba y recuperaba los programas y datos desde cintas de cassette de audio, como sus competidoras de la época. El teclado, que no era tal sino, sencillamente, una lámina sensible al tacto con las teclas dibujadas, poseía la característica de que cada tecla contenía una sentencia BASIC, con lo cual programar en Sinclair BASIC recordaba, en cierta manera, a la programación de calculadoras científicas, en las cuales se ingresaban las funciones apretando una sola tecla. No tenía sonido ni modo gráfico, y su modo de texto era de 32 caracteres por 15 líneas. Su gabinete, obra del diseñador industrial de Sinclair, Rick Dickinson, era el más pequeño visto hasta ese momento (aproximadamente 30 x 30 cm), y el equipo pesaba escasos 300 gramos, sin contar la fuente de alimentación externa. Esto trajo, al principio, algunos problemas de sobrecalentamiento, los cuales fueron, en gran parte, superados por su sucesora (de tamaño todavía más reducido) ZX81, que, básicamente, era una ZX80 mejorada en todo sentido, ya que era más estable, más rápida, con un display modificado y, fundamentalmente, más barata, ya que fue lanzada, en 1981, con un precio de venta de 50 libras el kit y de 70 libras ya ensamblada. Además, se ofrecía una expansión externa de RAM a 16 KB por poco dinero. Muchos expertos consideran la salida al mercado de la ZX81 como un verdadero punto de inflexión en la historia de las tecnologías de la información. Si tenemos en cuenta que, por apenas 70 libras, se ponía al alcance de cualquier hogar un equipo informático infinitamente superior en potencia y facilidad de uso que aquellos cuyo desarrollo había costado millones 20 años atrás, se entiende la razón por la cual este equipo fue un éxito instantáneo. Miles de padres llevaron de regalo a sus casas una computadora para sus hijos para las fiestas de fines de 1981, un hecho absolutamente impensable apenas una década atrás.
ZX SPECTRUM: LLEGA EL COLOR Y EL SONIDO
Pese al suceso de ventas logrado con la ZX81, Sinclair sabía que tenía que redoblar la apuesta. Las computadoras de Commodore se vendían bien en el Reino Unido y, aunque eran considerablemente más caras que las de Sinclair, todas incluían color y sonido, lo cual era una ventaja comercial importante, sobre todo en un mercado como el hogareño, en donde, a partir de los acontecimientos, debía tenerse en cuenta a los niños y, por ende, a los videojuegos. En 1982, Sinclair concibe la ZX82, continuadora de la ZX81, que incorporaba color y sonido. El propio Clive rebautizó la nueva criatura como ZX Spectrum, para enfatizar las capacidades policromáticas del flamante equipo. Una vez más con el diseño exterior de Rick Dickinson, el hardware desarrollado por Jim Westwood y el software en ROM escrito por Steven Vickers, de la empresa proveedora Nine Tiles, responsables de las ROM y los manuales de las anteriores ZX, se logró un equipo de muy buenas prestaciones a un precio más que competitivo: 125 libras por el modelo de 16K y 175 por el de 48K, precios que, a los pocos meses, bajaron a 99 y 129 libras, respectivamente. Otras características técnicas de la Spectrum incluían modo de texto de 32×24 y modo gráfico de 256×192, con 16 colores, y su parlante era capaz de emitir audio digital monocanal con un rango de 10 octavas. Además, la interfaz de almacenamiento en cassette era mucho más fiable y veloz. El CPU Z80 seguía corriendo a 3.5 Mhz, frecuencia estrechamente relacionada con la generación de video en toda la serie ZX. La Spectrum fue un éxito de ventas todavía mayor que sus antecesoras, y propició el nacimiento en Europa de numerosas empresas que se dedicaron a desarrollar software y periféricos para dicho equipo, al igual que la aparición de varias publicaciones especializadas, particularmente la de la excelente revista española Microhobby, muy popular en los países hispanoamericanos.
MSX: EL ESTÁNDAR DEL IMPERIO DEL SOL
Desde inicios de los ochenta, los japoneses habían analizado con interés el desarrollo de la industria de las microcomputadoras en Estados Unidos y Europa. Maestros en la manufactura de equipamiento electrónico, vacilaron en volcarse de lleno a ese negocio recordando muy bien la sangría producida, pocos años antes, por la guerra de los sistemas de videocassette, que habían enfrentado a los fabricantes en torno a dos de ellos, VHS y Betamax, dejando a las compañías que habían elegido al formato perdedor (Betamax) en el desierto. En el caso de las microcomputadoras, la fragmentación del mercado era aún mayor. Esto llevó a un ejecutivo de Microsoft Japón, Kazuhiko Nishi, a crear un estándar, tanto de hardware como de software, para el diseño y la fabricación de microcomputadoras compatibles entre sí. Nishi llamó a su estándar “MSX”, siglas de ‘Machines with Software eXchangeability’, el cual incluía una versión del Microsoft BASIC llamada MSX BASIC, y un sistema operativo (MSXDOS) compatible a nivel archivos con el MS-DOS de las IBM-PC. El estándar MSX fue presentado el 27 de junio de 1983, y, al instante, las más importantes empresas de electrónicos japonesas (Canon, Casio, Hitachi, JVC, Panasonic, Sony, Toshiba, Yamaha) se subieron al tren, lanzando al mercado distintos modelos de equipos “MSX compatible”. Poco después, las fabricantes coreanas Daewoo, Goldstar y Samsung y la holandesa Philips, entre otras, se sumaron, también, al estándar con modelos propios de microcomputadoras MSX. Con el correr del tiempo, participaron, asimismo, empresas argentinas, brasileñas y rusas. Lógicamente, esta multitud de fabricantes de tan diversos países terminó provocando una difusión notoria de los equipos MSX en casi todo el mundo, salvo en los Estados Unidos, en donde casi no tuvieron presencia. Parte del éxito comercial se debía a que las características técnicas del estándar requerían componentes genéricos, de buenas prestaciones y bajo precio. El CPU era un Zilog Z80 corriendo a 3.5 Mhz, el chip de video un Texas Instruments TMS9918 (el mismo de la TI-99 y el ColecoVision) con 16K de RAM que permitían modos de texto de 32×24 o 40×24 y una resolución gráfica de 256×192x16 colores. El chip de sonido era un General Instruments AY-3-8910 que poseía 3 canales de sonido. Cada equipo MSX albergaba 32K de ROM, en los que se alojaba el MSX BASIC, y tenía entre 16 y 64K de RAM, aunque llegaron a fabricarse algunos modelos de 128K. Todos contaban con ranura para cartuchos (cartridges) de ROM (generalmente usados para juegos) y un teclado de calidad profesional, lo que elevaba un tanto el precio final del equipo. Algunos modelos dignos de recordar son Canon V20, Sony Hitbit-10 y Philips VG-8020.
EL AS EN LA MANGA DE IBM
En nuestro próximo encuentro descubriremos que, mientras Apple, Commodore y Sinclair pugnaban entre sí por ocupar el podio en el mercado de las computadoras hogareñas, IBM, el gigante azul, preparaba, en forma secreta, su computadora personal. Lo que no soñaban sus creadores es que la PC, apuntada, inicialmente, a un usuario de perfil corporativo que quisiera llevarse trabajo a casa, cobraría vida propia, y se reproduciría y mutaría mucho más allá del control y los deseos de la misma IBM.
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GALAKSIJA, LA ESTRELLA DE LOS BALCANES
Otro equipo hogareño que vale la pena mencionar es la Galaksija (Galaxia), cuyos planos fueron publicados en la revista de divulgación científica yugoslava del mismo nombre en diciembre de 1983. Creada por el inventor serbio Voja Antonić (en ese entonces de 30 años de edad) en base al CPU Z80, era posible construirla sirviéndose de componentes electrónicos baratos y fáciles de conseguir. Su bajo costo y su diseño sencillo se debían a la ausencia de hardware especializado de sonido y video, ya que la interfaz de almacenamiento en cassette era utilizada para generar audio digital (aunque el equipo carecía de parlante propio) y el responsable de originar la señal de video, que permitía conectarla a un TV común, era el propio Z80, perdiendo, a cambio, algo de velocidad en la ejecución de los programas. El BASIC y el crudo S.O. incorporados eran una verdadera muestra de ingenio y esfuerzo por aprovechar al máximo los escasos 4K de ROM y 2K de RAM con los que contaba su configuración básica. Pero lo verdaderamente notable de este equipo es que su diseñador y el editor de la revista calcularon que los lectores fabricarían alrededor de cien equipos, e incluso su mejor estimado, un tanto en broma, se aproximaba a los mil. Para sorpresa de todos, los lectores se volcaron en masa a armar sus propias Galaksijas, y se cree que más de 8000 equipos fueron realizados en base a los planos originales, antes de que la empresa Zavod se dedicara a comercializarla ya ensamblada, instalándola definitivamente en varios países del este de Europa. (Click en la imagen para agrandar)
Aclaración: Este post fue publicado originalmente en la revista POWERUSR #49. TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS. PROHIBIDA SU REPRODUCCIÓN TOTAL O PARCIAL SIN EL CONSENTIMIENTO EXPRESO DEL AUTOR. SE PERMITE EL ENLACE O LINKEO A ESTE POST SIN NINGÚN TIPO DE RESTRICCIONES.






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